Tiempo
El tiempo. Una palabra con muchos sentidos
que se utiliza en diversas oraciones y palabras cotidianas: Ya no hay tiempo. Se acabó el tiempo. ¿Qué hora es? ¡Es muy tarde!
Llegué temprano, etc.
Una palabra que siempre está presente. Y el
reloj es su máximo representante desde tiempos remotos, aunque su medición era
distinta, el tiempo era importante. Equinoccios, luna llena, luna nueva, las
estrellas, un cometa, un nacimiento. incluso el primer reloj del que se tiene
conocimiento es el obelisco, el cual funciona a base del sol y era utilizado
por los egipcios.
El reloj es la base de la organización del
tiempo, sin él, la vida de los humanos sería un caos. Estamos tan acostumbrados
a él que si no traemos uno propio le preguntamos a alguien más: en el metro, en
el camión, en una plaza o en un parque.
Consultamos la hora in el transporte porque
ya se nos hizo tarde para el trabajo o la escuela; en un restaurante cuando se
espera la orden, en el banco cuando hay mucha fila o cualquier cita a la que
tenemos que llegar.
Todo tiene una duración: las clases, las
películas, los conciertos, las obras de teatro, las relaciones, la noche, el
día, la vida. Es por ello que nos preocupa tanto el tiempo. Pocas personas son
las que no se preocupan por ello, pero siempre llega el momento en el que
recurren a él.
La puntualidad siempre es importante, así
evitas que los demás pierdan su tiempo. En Alemania es considerada como quince
minutos antes de la hora acordada. En Francia es la hora precisa. En México,
bueno, cada quién la ve de distintas formas.
La hora nunca pasa desapercibida. Siempre nos
acordamos de ella. El Big Ben del Palacio de Westminster en Londres; la Torre del Reloj Faisalabad en Pakistán; la
Torre del Reloj en Hong Kong; o la Torre del Reloj Rajabai en la India, son una
clara muestra de lo obsesionados y enamorados que estamos del
tiempo. Monumentos de relojes que nos recuerdan que este no deja de correr. Su
valor está reflejado en la frase “el
tiempo es oro”.
¿Cuántos seguimos utilizando este aparato? El
cual tiene manecillas, las cuales cuando el tiempo es indispensable, causa
mucho más nervios. Siempre lo hace, porque ellas marcan los segundos, los
cuales hacen los minutos, los que a su vez forman las horas y estas a los días…
¿El tiempo es importante? Claro que sí. Siempre hay tiempo. Pero también
siempre hay un límite.
Aunque el principio del reloj es el mismo,
ahora consultamos las pantallas de nuestros celulares, computadoras, o demás
aparatos electrónicos. Antes acudían a ti para preguntar la hora siempre y
cuando te vieran con un reloj en la muñeca; actualmente lo hacen si te ven con
un celular en mano.